Pérdida de todos los dientes en el maxilar superior

Al perder  todos los  dientes del maxilar superior, no sólo tenemos un problema estético y funcional: empiezan una serie de procesos en la boca que si no son tratados sustituyendo los dientes ausentes, conllevarán una serie de problemas como:

  • Desplazamiento de los dientes antagonistas
  • Caries y sensibilidad de los dientes que quedan
  • Perdida de hueso y encía en la zona sin dientes
  • Sobrecarga funcional de los otros dientes
  • Acumulo de comida en los espacios sin diente y en última instancia desarrollo de enfermedad periodontal.
  • Envejecimiento facial por falta de stop de la mandíbula , con efecto de barbilla salida y falta de soporte delos labios. Aparición de arrugas en los labios.

Por todo ello es importante que no esperes para reemplazar los diente perdidos. Hoy en día existen distintas opciones para reemplazar los dientes perdidos. Consideramos que los implantes dentales son   a menudo la mejor opción. Permiten recuperar la estética y función, sin que nadie sepa que llevas  implantes.

Un implante es una fijación de titanio (como la raíz del diente) tratado en su superficie, de distintos diseños, que por medio de una conexión se une a una corona (parte visible del diente) para así reemplazar el diente perdido. El titanio se oseointegra con el hueso de forma que permite masticar sin problemas sobre el implante.

Los implantes más avanzados tiene tratamientos de su superficie que minimizan las posibilidades de rechazo del mismo, proporcionando al diente sobre el implante una resistencia y fortaleza como la de dientes naturales.

Para rehabilitar los dientes del maxilar superior con una prótesis fija de al menos 12 dientes, recomendamos colocar entre 6 y 8 implantes, según las características del paciente ( potencia masticatoria, espacio a rehabilitar) y según el tipo de prótesis que planifiquemos hacer. Este número de implantes permite hacer una prótesis fija, que proporciona la sensación más parecuda a tener dientes naturales

A menudo, podemos colocar los implante y los dientes sobre los implantes en una misma sesión, el mismo día. Así desde el primer momento llevarás ya dientes en tu boca.

Existen tres tipos de prótesis que podemos hacer para rehabilitar un pacientes que ha perdido todos los dientes del maxilar superior:

  • Prótesis completa fija solo con dientes artificiales, soportada con implantes.
  • Prótesis completa fija con dientes y encía artificial, soportada con implantes.
  • Prótesis completa removible soportada sobre implantes (sobredentadura).

Es importante destacar que sea cual sea el tratamiento seleccionado el éxito depende de un programa regular de mantenimiento de higiene oral con el dentista. Todos los dientes necesitan cuidados sean naturales o protésicos.

Si usted tiene alguna pregunta en relación con sus opciones de tratamiento por favor póngase en contacto con su cirujano o con su dentista.

Prótesis total removible. El problema es que esta opción requiere de la participación de otros tejidos para soportar la prótesis , con los problemas a medio y largo plazo que esto supone. Inestabilidad de la prótesis, pérdida de hueso y encía y envejecimiento facial.

Prótesis completa fija solo con dientes artificiales, soportada con implantes

Esta prótesis es fija para el paciente (el paciente no puede quitarse la prótesis), pero puede ser extraíble por el dentista (si está atornillada), en caso de que sea necesario retocarla. Este tratamiento ofrece máximaestabilidad y comodidad.
No hay paladar artificial, que puede resultar molesto e interferir con el gusto de los alimentos.
Se ha demostrado que esta restauración estabiliza la altura ósea a lo largo del tiempo, deteniendo el proceso de atrofia ósea y los efectos estéticos de envejecimiento de la caraasociados a esta.

La desventaja de esta opción es que ocasionalmente puede haber fracaso de los implantes, fractura de los implantes, aflojamiento de los tornillos o fractura de la prótesis. La fractura de los implantes se puede producir por fatiga del material (titanio), sobrecargado a lo largo de años de uso. Cuantos menos implantes soportan la carga de toda la prótesis, mayor riesgo de sobrecarga del material. Por ello, habitualmente preferimos sustituir cada diente perdido por un implante salvo en la zona de los incisivos (donde 2 implantes pueden sustituir 4 incisivos).
El coste de este tratamiento es elevado.
El paciente puede tener a veces dificultades con el mantenimiento de la higiene diaria alrededor de la dentadura fija. Esto es debido a la forma que toma la prótesis para crear un resultado más estético para el paciente o para ocultar los componentes de metal.
Algunos pacientes han notado que tienen dificultad en el habla con la prótesis completa fija en la arcada superior. Esto es debido al escape de aire por debajo de la prótesis cuando se pronuncian algunas palabras o letras. Muchos pacientes se adaptan después de un período de tiempo y su habla vuelve a la normalidad.
No se puede utilizar si hay maloclusión esquelética (si el maxilar está retrasado con respecto de la mandíbula). El tiempo de tratamiento es más largo que una dentadura convencional y se requieren dos cirugías.

En la consulta inicial se realizan fotografías y radiografías de la boca del paciente. En ocasiones se solicita un estudio especial (escáner o TAC), que se realiza en un centro radiológico fuera de la consulta. Este estudio permite ver de forma precisa (incluso en 3 dimensiones) la cantidad y calidad de hueso que tiene el paciente, y ayuda mucho en la planificación del tratamiento. Puede ser necesario fabricar una prótesis provisional especial (férula) que el paciente lleva puesta durante la exploración radiológica, para que en el escáner salgan también la posición que el dentista desea para los dientes artificiales. El cirujano y el dentista, trabajando en equipo, determinan el número de implantes, la posición de los mismos y el diseño de la prótesis final.
Los implantes son colocados en la arcada superior en la primera cirugía. La dentadura superior se deja sin utilizar por un período de 7 días a dos semanas para permitir cicatrizar a la encia. Posteriormente el dentista realiza un ajuste de la dentadura provisional (rebase blando de la prótesis), para que el paciente pueda llevarla durante el tiempo de espera hasta que el implante se integre (se “suelde” al hueso).
En la arcada superior el hueso debe cicatrizar alrededor de los implantes durante un período de 3 meses, pasado el cual se realiza la segunda cirugía, para comprobar que los implantes se encuentren integrados (“soldados” al hueso). El cirujano expone los implantes en la segunda cirugía e inserta el segundo componente que emerge a través de la encía (llamado pilar de cicatrización), y comprueba que los implantes estén inmóviles y sin pérdida de hueso.
Tras un nuevo periodo de espera de 7-10 días, en el que el paciente no debe llevar la prótesis para que cicatrice la encía, el paciente visita su dentista para que vuelva a ajustar la prótesis provisional. Después el dentista restaurador empieza la fabricación de la prótesis fija. Estos procedimientos incluyen la impresión preliminar, la impresión final, el encerado, las pruebas de metal, las pruebas de cerámica, y la inserción de la prótesis. Una vez que se han realizado todos los ajustes que satisfacen tanto al dentista como al paciente, el paciente inicia las visitas de mantenimiento regular y de reevaluación.
Muchos pacientes que llevan prótesis fijas sobre implantes nos dicen que están muy cómodos con ellas y que los dientes reemplazados se sienten y funcionan como sus propios dientes naturales.

Es una opción de tratamiento para el paciente con ausencia completa de dientes en la arcada superior, y sin una atrofia importante de hueso en altura en la zona anterior, por lo que se puede construir una prótesis exclusivamente con dientes, sin encía artificial, sin que los dientes queden excesivamente “largos”.

Está fabricada en metal y porcelana. El número de dientes que puede llevar dependerá del número de implantes que se puedan poner.

Esta prótesis es fija (no removible). y está soportada por 8-12 implantes colocados en el maxilar superior (dependiendo de la longitud de la prótesis y el hueso disponible).

Prótesis completa fija con dientes y encía artificial, soportada con implantes

Esta prótesis es fija para el paciente (el paciente no puede quitarse la prótesis), pero puede ser extraíble por el dentista (si está atornillada), en caso de que sea necesario retocarla. Este tratamiento ofrece máxima estabilidad y comodidad.
No hay paladar artificial, que puede resultar molesto e interferir con el gusto de los alimentos Si el paciente sube mucho el labio al sonreír puede mostrar la encía artificial, que reproduce bien las papilas entre los dientes y suele dar un buen resultado estético. El empleo de encía artificial en los casos en los que se ha perdido mucho hueso permite que los dientes de la prótesis no sean excesivamente largos.
Se ha demostrado que esta restauración estabiliza la altura ósea a lo largo del tiempo, deteniendo el proceso de atrofia ósea y los efectos estéticos de envejecimiento de la caraasociados a esta.

Ocasionalmente puede haber fracaso de los implantes, fractura de los implantes, aflojamiento de los tornillos o fractura de la prótesis. La fractura de los implantes se puede producir por fatiga del material (titanio), sobrecargado a lo largo de años de uso. Cuantos menos implantes soportan la carga de toda la prótesis, mayor riesgo de sobrecarga del material. Por ello, habitualmente preferimos sustituir cada diente perdido por un implante salvo en pacientes de edad muy avanzada, o en la zona de los incisivos (donde 2 implantes pueden sustituir 4 incisivos).
El coste de este tratamiento es elevado.
El paciente puede tener a veces dificultades con el mantenimiento de la higiene diaria alrededor de la dentadura fija. Esto es debido a la forma que toma la prótesis para crear un resultado más estético para el paciente o para ocultar los componentes de metal.
Algunos pacientes han notado que tienen dificultad en el habla con la prótesis completa fija en la arcada superior. Esto es debido al escape de aire por debajo de la prótesis cuando se pronuncian algunas palabras o letras. La mayoría de pacientes se adaptan y después de un período de tiempo su habla vuelve a la normalidad.
No se puede utilizar si hay maloclusión esquelética (si el maxilar está retrasado con respecto de la mandíbula). El tiempo de tratamiento es más largo que una dentadura convencional y se requieren dos cirugías.

En la consulta inicial se realizan fotografías y radiografías de la boca del paciente. En ocasiones se solicita un estudio especial (escáner o TAC), que se realiza en un centro radiológico fuera de la consulta. Este estudio permite ver de forma precisa (incluso en 3 dimensiones) la cantidad y calidad de hueso que tiene el paciente, y ayuda mucho en la planificación del tratamiento. Puede ser necesario fabricar una prótesis provisional especial (férula) que el paciente lleve puesta durante la exploración radiológica, para que en el escáner salgan también la posición que el dentista desea para los dientes artificiales. El cirujano y el dentista, trabajando en equipo, determinan el número de implantes, la posición de los mismos y el diseño de la prótesis final.
Los implantes son colocados en la arcada superior en la primera cirugía. La dentadura superior se deja sin utilizar por un período de 7 días a dos semanas para permitir al tejido cicatrizar. Posteriormente el dentista realiza un ajuste de la dentadura provisional (rebase blando de la prótesis), para que el paciente pueda llevarla durante el tiempo de espera hasta que el implante se integre (se “suelde” al hueso). En la arcada superior el hueso debe cicatrizar alrededor de los implantes durante un período de 3 meses, tras el que se realiza la segunda cirugía, para comprobar que los implantes se encuentren integrados (“soldados” al hueso). El cirujano expone los implantes en la segunda cirugía e inserta el segundo componente que emerge a través de la encía (llamado pilar de cicatrización), y comprueba que los implantes estén inmóviles y sin pérdida de hueso.
Tras un nuevo periodo de espera de 7-10 días, en el que el paciente no debe llevar la prótesis para que cicatrice la encía, el paciente visita su dentista para que vuelva a ajustar la prótesis provisional.
Después el dentista restaurador empieza la fabricación de la prótesis fija. Estos procedimientos incluyen la impresión preliminar, la impresión final, el encerado, las pruebas de metal, las pruebas de cerámica, y la inserción de la prótesis. Una vez que se han realizado todos los ajustes que satisfacen tanto al dentista como al paciente, el paciente inicia las visitas de mantenimiento regular y de reevaluación. Muchos pacientes que llevan prótesis fijas sobre implantes nos dicen que están muy cómodos con ellas y que los dientes reemplazados se sienten y funcionan como sus propios dientes naturales.

Es una opción de tratamiento para el paciente con ausencia completa de dientes en la arcada superior, y con una atrofia importante de hueso en altura, que condicionaría unos dientes excesivamente largos, si no se remplazase con la prótesis también la encía y el hueso perdido (prótesis no solo dentaria, sino con dientes y encía rosa).

La prótesis está fabricada en metal y acrílico o en metal y porcelana. Esta prótesis es fija (no removible). y está soportada por 6-10 implantes colocados en el maxilar superior (dependiendo de la longitud de la prótesis y el hueso disponible).

En un caso de atrofia importante de hueso en altura, la realización de una prótesis solo con dientes conduciría a unos dientes excesivamente largos, y poco estéticos…

Para evitar el efecto de dientes “largos”, la prótesis lleva encía rosa y sustituye tanto los dientes como la encía y el hueso perdido.

Prótesis completa removible soportada sobre implantes (sobredentadura)

La dentadura es removible y la barra y la dentadura son accesibles a la higiene diaria.
Los implantes dan a la dentadura una mayor estabilidad y retención, e incrementan la fuerza de masticación. Costo moderado. Se necesitan en torno a 4 implantes Fonética (pronunciación) buena.
Este tipo de tratamiento permite al dentista y al paciente cambiar el soporte del labio superior y el perfil facial para satisfacer las necesidades estéticas del paciente que tenga una atrofia severa del hueso maxilar.

Esta dentadura puede ser extraída y reinsertada por el paciente. No es una prótesis fija, y tiene una cierta “holgura” al masticar (puede bascular algo, sin soltarse)
Conviene quitarse la prótesis para dormir. Cuando el paciente se quita la dentadura, experimenta importantes alteraciones en la estética de su cara (hundimiento del labio y del perfil, pérdida de la sonrisa, etc.).
Los tornillos de los implantes pueden fracturarse o aflojarse y que a veces los implantes fracasan. La dentadura o los dientes de la dentadura también pueden fracturarse.
El tiempo de tratamiento es más largo que una dentadura convencional y se requieren dos cirugías.

En la consulta inicial se realizan fotografías y radiografías de la boca del paciente. En ocasiones se solicita un estudio especial (escáner o TAC), que se realiza en un centro radiológico fuera de la consulta. Este estudio permite ver de forma precisa (incluso en 3 dimensiones) la cantidad y calidad de hueso que tiene el paciente, y ayuda mucho en la planificación del tratamiento. Puede ser necesario fabricar una prótesis provisional especial (férula) que el paciente lleve puesta durante la exploración radiológica, para que en el escáner salgan también la posición que el dentista desea para los dientes artificiales. El cirujano y el dentista, trabajando en equipo, determinan el número de implantes, la posición de los mismos y el diseño de la prótesis final.
Los implantes son colocados en la arcada superior en la primera cirugía. La dentadura superior se deja sin utilizar por un período de 7 días a dos semanas para permitir al tejido cicatrizar. Posteriormente el dentista realiza un ajuste de la dentadura provisional (rebase blando de la prótesis), para que el paciente pueda llevarla durante el tiempo de espera hasta que el implante se integre (se “suelde” al hueso). En la arcada superior el hueso debe cicatrizar alrededor de los implantes durante 3 meses, y entonces se realiza la segunda cirugía, para comprobar que los implantes se encuentren integrados (“soldados” al hueso). El cirujano expone los implantes en la segunda cirugía e inserta el segundo componente que emerge a través de la encía (llamado pilar de cicatrización), y comprueba que los implantes estén inmóviles y sin pérdida de hueso.
Tras un nuevo periodo de espera de 7-10 días, en el que el paciente no debe llevar la prótesis para que cicatrice la encía, el paciente visita su dentista para que vuelva a justar la prótesis provisional.
Entonces el dentista restaurador empieza la fabricación de la sobredentadura y de la barra. Estos procedimientos incluyen la impresión preliminar, la impresión final, el encerado, la prueba de la barra, y la inserción de la dentadura. Una vez que se han realizado todos los ajustes que satisfacen tanto al dentista como al paciente, el paciente inicia las visitas demantenimiento regular y de reevaluación.
Muchos pacientes nos comentan que con la nueva prótesis notan una mayor estabilidad, una fuerza de masticación más potente y en general que se encuentran más cómodos.

Esta es una dentadura muy similar a una dentadura completa convencional, excepto que es sostenida por cuatro o más implantes en la arcada superior.

Los implantes están conectados por una barra de metal colado que ayuda a estabilizar los implantes y provee un mecanismo retentivo o clip para mantener la dentadura en su sitio.

¿Por qué debería operarme en Clínica Birbe?

  • Somos líderes y pioneros en cirugía ortognática moderna.

  • Perseguimos la excelencia en el trato y en el servicio, y todo ello queda reflejado en los resultados.

  • Somos honestos, cuando le recomendemos un tratamiento siempre será pensando en su salud y bienestar.

  • Nuestras instalaciones fueron concebidas pensando en obtener los mejores grados de higiene y esterilización, así como pensando en la confortabilidad de nuestros pacientes. Disponemos de escaner y quirófano en nuestras propias instalaciones, con sedación y tratamientos ambulatorios.

  • Calidad, confianza y experiencia. Nuestro equipo profesional, encabezado por el Dr. Birbe, de renombre nacional e internacional, es el único Cirujano Maxilofacial diplomado por el American Board of Oral and Maxillofacial Surgery 2001.

  • El Dr. Birbe le atenderá personalmente, dispondrá de su número de teléfono móvil personal antes y después de la operación.

Tenemos la mejor solución para su necesidad

¿Le faltan dientes? +información

¿Su mandíbula tiene poco hueso y necesita implantes? +información

¿Necesita un tratamiento de implantes sin dolor ni molestias posteriores y rápido? +información

¿Cree que su caso es difícil y quiere tener el máximo de garantías? +información

Contacta con nosotros: Comodidad y Facilidades

Durante tu primera consulta te explicaremos las distintas opciones de tratamiento y la mejor opción para tu caso en concreto, estarás directamente en manos del Dr. Birbe, uno de los cirujanos maxilofaciales de mayor reconocimiento internacional ubicado en Barcelona. Te facilitaremos:

  • Diagnóstico personal mediante exploración oral y facial
  • Presupuesto cerrado, junto con las diferentes posibilidades de financiación
CONTACTA CON NOSOTROS