Odontología preventiva y conservadora

La odontología preventiva y conservadora es aquella especialidad que se ocupa de realizar un diagnóstico precoz de las lesiones antes de que éstas evolucionen y requieran un tratamiento mayor. El objetivo es por lo tanto prevenir la caries y otras patologías teniendo en cuenta los factores de riesgo y hábitos del paciente y promover así un buen estado de salud oral a largo plazo.

Consejos para mantener una correcta salud buco-dental

  • No tomar demasiados alimentos azucarados
  • Evitar comer entre horas
  • Hidratación continua, especialmente, si toma medicamentos ya que éstos desecan la boca aumentando el riesgo de padecer caries
  • Renovar el cepillo dental cada 3 meses
  • Cepillado dental mínimo dos veces al día pudiendo reforzar la higiene usando un enjuague bucal con flúor
  • Limpieza de los espacios entre los dientes al menos una vez al día usando seda dental o cepillos interdentales
  • Visitar periódicamente al dentista para una revisión

¿Cómo se origina la caries dental?

La caries es una enfermedad infecciosa bacteriana capaz de destruir los tejidos dentarios, como son el esmalte y/o la dentina, hasta crear cavidades en la superficie del diente. Su tratamiento consiste en la eliminación de las bacterias y del tejido infectado, para posteriormente poder rellenar la cavidad con materiales de propiedades y colores semejantes al diente. Este proceso se conoce en odontología como obturación. Por sencilla que parezca una obturación, se compromete el pronóstico del diente en sus futuros años y se debe llevar a cabo con sumo cuidado eliminando el mínimo e indispensable tejido afectado. Se toman precauciones como el uso de aislantes especiales (dique y materiales que ofrezcan la mayor adhesión, retención y mimetización posibles de los materiales de obturación).

¿Fundas o incrustaciones?

Cuando un diente se ve afectado por una fractura o por una caries de gran extensión, los dientes pueden necesitar procedimientos adicionales a las obturaciones o las reconstrucciones. A menudo se indica la necesidad de restaurar el diente mediante fundas o incrustaciones de diferentes materiales que refuerzan el diente y le ofrecen la estética perdida.
Hasta hace unos años, se confeccionaban fundas que requerían rebajar y recortar el diente en toda su superficie para albergar una posterior funda o corona. Actualmente, la odontología convencional se ha substituido por la odontología mínimamente invasiva. Esta última forma de trabajar intenta conservar al máximo el diente propio del paciente. Consiste en evitar rebajar los dientes recortándolos sino más bien añadiendo la estructura perdida mediante incrustaciones.
En el presente, las fundas son tratamientos más agresivos que destruyen parte de diente que podría ser, en muchas ocasiones, reconstruido mediante incrustaciones que son tratamientos mucho más conservadores, funcionales, estéticos y actuales.

¿Composite vs. Cerámica?

Actualmente, los materiales que están a nuestro alcance se encuentran lejos de las antiguas amalgamas con las que se hacían las obturaciones metálicas o “de color plata”. Tratamos con componentes libres de mercurio ya que la manipulación de la amalgama conllevaba cierta toxicidad todo y que una vez en boca éstas son seguras. También, requerían preparar en exceso los dientes con el fin de obtener la retención óptima para albergar el posterior empaste. Y por último, ofrecían una estética pobre.
Es por ello, que las amalgamas han sido sustituidas por los composites y las cerámicas. Estos componentes son totalmente biocompatibles y seguros en boca. Permiten ser conservadores con los dientes ya que funcionan mediante sistemas de adhesión que requieren una mínima preparación dental. Además, proporcionan una elevada estética ya que mimetizan y disimulan los tratamientos al ser del mismo color que los propios dientes.
Generalmente, las cerámicas ofrecen una dureza y estética muy similar a la del esmalte. Garantizan una estabilidad a largo plazo y por ello son usadas en carillas, incrustaciones, coronas e implantes y en general en grandes rehabilitaciones. Sin embargo, los composites son empleados mayormente en obturaciones e incrustaciones de pequeño tamaño donde la resistencia del diente no se vea comprometida.

Prevención: ¿Con qué frecuencia debo acudir a la consulta?

El objetivo de una visita de revisión es evaluar el estado de los dientes, encías, lengua, garganta, cara, cabeza y cuello para detectar y descartar problemas dentales, de las encías, musculares, de los huesos y de los tejidos blandos como pudieran ser las lesiones precancerosas.

La mejor forma de prevenir la caries o las enfermedades de las encías es mantener una correcta higiene oral. Aun así, existen personas con cierta predisposición a padecer dichas enfermedades y es por eso que según su riesgo individual deben acudir cada 4, 6 o 12 meses al dentista para una revisión. En caso de presentar un riesgo elevado de caries es aconsejable la aplicación de cubetas o geles a base de flúor para reforzar el esmalte tanto en niños como en adultos.

Contacta con nosotros: Comodidad y Facilidades

Durante tu primera consulta te explicaremos las distintas opciones de tratamiento y la mejor opción para tu caso en concreto, estarás directamente en manos del Dr. Birbe, uno de los cirujanos maxilofaciales de mayor reconocimiento internacional ubicado en Barcelona. Te facilitaremos:

  • Diagnóstico personal mediante exploración oral y facial
  • Presupuesto cerrado, junto con las diferentes posibilidades de financiación
CONTACTA CON NOSOTROS