El tabique nasal es la pared formada por cartílago y hueso que separa ambos orificios nasales desde la parte frontal de la nariz hasta la faringe, que es donde termina la fosa nasal. Un tabique nasal desviado puede pasar totalmente desapercibido, ya que la nariz puede estar totalmente recta y el tabique estar desviado.

No obstante esta alteración que puede tener consecuencias como la pérdida de olfato o dificultades para respirar. En cuanto a los síntomas que pueden presentarse ronquidos, asma, rinitis, sangrado frecuente o apnea del sueño, entre otros.

En cuanto a la incidencia de esta afectación, podría estar presente hasta en un 80% de la población, aunque la mayoría sin saberlo.

Las causas por las que se puede desviar el tabique nasal son principalmente dos, un trastorno congénito (causado por la compresión de la nariz durante el parto), o un traumatismo. La inmensa mayoría de las veces que el tabique nasal está desviado es por esto último. Hay que tener en cuenta que el tabique nasal está muy expuesto, y es relativamente sencillo sufrir un golpe que nos provoque esta desviación. La práctica de deporte, un accidente de tráfico, una pelea o incluso la costumbre de meter los dedos en la nariz ejerciendo una presión constante sobre las mucosas pueden dar lugar al desplazamiento del tabique nasal.

La única solución que existe para corregir esta desviación es la cirugía, denominada rinoplastia. Esta cirugía tiene como objetivo corregir la forma o el tamaño de la nariz. Actualmente esta técnica tiene un doble uso, el funcional, que es el que hemos tratado en esta entrada, y el estético, que nos va a permitir mejorar la armonía de la cara modificando el tamaño y la forma de la nariz.

En la clínica Birbe somos especialistas en cirugía maxilofacial e implantología dental, por lo que si tienes el tabique nasal desviado o simplemente no te gusta tu nariz y quieres mejorar la armonía de tu cara, contacta con nosotros y te daremos toda la información que necesites respecto a una rinoplastia.