La articulación temporomandibular es la que nos permite comer, reir, beber, hablar, soplar, morder, bostezar… Es la que une la mandibula o maxilar inferior con el cráneo dando forma a nuestro tercio facial inferior y permitiendo el movimiento de la propia mandíbula.

Cómo otras articulaciones de nuestro cuerpo (hombro, rodillas…) es doble pero con la particularidad que ambas articulaciones estan unidas por la propia mandíbula y han de moverse conjuntamente, es decir, por ejemplo, las dos rodillas estan separadas y pueden realizar movimientos diferentes al mismo tiempo independientemente la una de la otra. Las dos ATM no pueden moverse por separado, lo han de hacer al unísono y de forma coordinada, ello complica su patologia.

Es una articulación compleja anatómicamente, dispone de un menisco intrarticular que también se desplaza con los movimientos mandibulares, ligamentos con insercion intraarticular y extraarticular, musculatura que le proporciona el movimiento, cápsula articular… Esta variedad de elementos hace que fácilmente puedan aparecer patologias, dolores…que no siempre son fáciles de localizar y diagnosticar.

¿Sientes un dolor agudo y punzante en la boca que no proviene de tus dientes?

Los trastornos de la articulación temporomandibular, pueden causar dolor en la articulación y en los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula.

Articulación temporomandibular o ATM

¿Qué es la articulación temporomandibular?

La articulación temporomandibular es una de las articulaciones más complejas del organismo. Al igual que en cualquier otra articulación del cuerpo, el ATM se unen diferentes huesos, el hueso temporal y la mandíbula, a ambos lados de la cabeza. Es decir, son dos articulaciones que funcionan sincronizadas entre sí.

La función principal de la ATM es orientar y limitar los movimientos del maxilar inferior, ya que ésta articulación interviene en diversas acciones faciales, como la fonación, comunicación, masticación, deglución y bostezo.

El ATM está formada por tres estructuras anatómicas, el cóndilo de la mandíbula, la cavidad glenoidea y el cóndilo del hueso temporal. Entre ambos cóndilos encontramos un disco articular o menisco intraarticular. Y otra parte importante de esta articulación es el ligamento temporomandibular, que tiene la función de evitar que el cóndilo se desplace excesivamente.

atm

Gracias a la ATM podemos realizar tres tipos de movimientos con nuestra mandíbula:

  • Movimiento lateral: en este movimiento la mandíbula se desplaza alternativamente hacia la derecha o a la izquierda.
  • Movimiento hacia arriba o hacia abajo: este es un movimiento muy importante ya que es el que más utilizamos en esta articulación, y el que nos va a permitir articular las palabras y una actividad esencial para la vida, masticar. Con él abrimos y cerramos la boca.
  • Movimiento de protusión y retrusión: este es el movimiento que se realiza en el plano horizontal, cuando la mandíbula se desplaza hacia delante manteniéndose en contacto con el maxilar superior. Es un movimiento que en los seres humanos es bastante limitado, pero que en otros mamíferos como los roedores tiene mucha importancia.

Síntomas de la disfunción temporomandibular

Los síntomas más frecuentes del ATM son:

  • El bruxismo, que es la tendencia de ciertas personas a apretar fuertemente los dientes o hacerlos rechinar deslizando o frotando los dientes de atrás hacia adelante uno sobre el otro.
  • Dolor de mandíbula
  • Sensación de fatiga de la mandíbula
  • Dificultad para abrir la boca, crujidos en la mandíbula
  • Problemas de mala oclusión
  • Mareos
  • Dolor de cabeza, cuello o espalda
  • Bloqueo de la mandíbula
  • Desgaste de dientes

Soluciones para dolor de ATM

Volvamos al dolor que se puede producir en esta articulación y las soluciones de las que disponemos para aliviarlo.

Cada vez existen más casos con este tipo de patología y cada año van apareciendo más. Esta luxación en la mandíbula como te he comentado provoca mucho dolor y nos puede alterar nuestros día a día. Este dolor puede trasladarse al oído, cabeza y dientes afectando a la masticación.

Hoy en día podemos encontrar varias soluciones para aliviar el dolor de ATM. Desde la fisioterapia craneal, placa de descarga, artocentesis y finalmente la cirugía ortognática:

Fisioterapia Craneal

Cuando estás contracturado vas al fisioterapeuta. Pues lo mismo debes hacer cuando tienes problemas en la articulación de tu mandíbula.

El fisioterapia craneal puede ayudarte a restaurar el movimiento natural de la mandíbula y a reducir el dolor. Se realiza mediante movilizaciones manuales, masajes, ultrasonidos y ejercicios que relajarán tu musculatura.

Fisioterapia Craneal

Placas de descarga

Son unos protectores acrílicos que se adaptan a tus dientes. La placa se puede poner tanto en mandíbula como en maxilar, eso lo decidirá el profesional. Las placas se suelen utilizar por la noche, ya que es uno de los momentos en el que se suele apretar inconscientemente.

De día tu mismo lo puedes controlar si eres consciente de ser apretador, llamado también bruxista. Esta placa a parte de proteger tu articulación también protegerá a tus dientes.

placa de descarga

Artrocentesis

Consiste en un lavado de la zona de la cavidad articular. Este lavado se realiza con un suero llamado Ringer Lactato con el fin de distender la articulación.

Esta pequeña intervención se realiza bajo anestesia local, pero si el paciente es una persona nerviosa se puede optar también por la sedación endovenosa.

Cirugía ortognática

En esta intervención el cirujano maxilofacial, el Dr Joan Birbe pone los huesos en su correcta posición. Eso beneficia a la articulación y a los músculos de la cara.

Si crees que puedes tener disfunción de la articulación temporomandibular o ATM es importante que la trates. Contacta con nosotros, confía en los mejores especialistas de Clínica BIRBE.

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