Aunque existen muchos tipos de cirugías faciales, la rinoplastia o lo que conocemos como cirugía de la nariz es una de las más demadnadas en la clínica. Y es que la nariz ocupa una proporción importante en la cara y es un aspecto clave del perfil del rostro. Este tipo de cirugías requiere de profesionales maxilofaciales ya que son técnicas muy delicadas y precisas que exige un gran nivel de sutileza durante todo el procedimiento.

En general nos solicitan narices que guarden una relación proporcionada con el resto del rostro y cada año son miles de pacientes los que confian en nosotros.

¿cómo es el proceso? Pues bien, en el primera cita diagnosticamos la expresión fancial del paciente, se xplican todos los procedimientos a seguir y se hace una primera exploración de estudio de las zonas a tratar en función del estado de salud general, la edad, antecedentes médicos… Y en caso necesario podremos solicitar alguna prueba complementaria antes de la operación. Dentro de este proceso nuestros cirunanos están a tu disposición, sobre todo el Doctor Birbe, considerado uno de los mejores cirujanos maxilofaciales que mantiene un contacto directo y muy cercano con el paciente para que se sientan lo más seguros posibles. Es importante siempre saber los resultados que se pretenden obtener, el tipo de anestesia que se aplicará, la intervención, el psotoperatorio…

Además hay que seguir una serie de instrucciones tanto antes como durante y después de la intervención. Nos referimos por ejemplo a no ingeriro sólidos desde la noche anterior, ir sin ningçun tipo de maquillaje, crema, esmaltes de uñas al quirófano. La intervención en sí tiene una duración de entre 1 y 3 horas, dependiendo de su complejidad y siguiendo todas las medidas de seguridad y garantías necesarias.

Las rinoplastias se hacen por dos motivos, uno puede ser fundamentalmente estético, pero debéis saber que exiten muchos pacientes con problemas en el tabique nasal que dificulta el paso del aire por lo que nos podemos enfrentar a una rinoplastia abierta o cerrada.

¿Qué hay del postoperatior? Éste se caracteriza por no ser demasiado doloroso, aunque sí existen algunas molestias durante los primeros días que obligan al paciente a tomar analgésicos, mantener reposo en posición semisentado y tomar abundante agua. En cuanto a la alimentación no existen restricciones por norma general.

En tan sólo unos días la recuperación a la vida cotidiana se produce de forma total aunque sí hay que evitar determinadas atividades deportivas que puedan ser de contacto hasta pasado el mes así como la exposición prolongada al sol para poder obtener los mejores resultados.

En Clínica Birbe tenemos una amplia experiencia y nos ocupamos también de todo el proceso postoperatorio y revisiones pertinentes así que si quieres someterte a este tipo de cirugía confía sólo en los mejores profesionales.