Como hemos mencionado en artículos anteriores, los dientes incluidos son aquellos que se quedan dentro de los maxilares porque no logran su erupción completa en la boca. De esta forma suelen quedar enterrados total o parcialmente siendo en este último caso una de las causas de las infecciones orales frecuentes al estar en contacto con las bacterias de la boca.

Los dientes incluidos más frecuentes suelen ser los cordales o las muelas del juicio, los caninos y premolares.

Estas inclusiones de dientes suelen ir acompañadas de malposiciones que en ocasiones causan daños irreparables a otras piezas dentales colindantes como la formación de caries o la reabsorción del hueso alrededor de la raíz.

Este tipo de anomalías pueden ser causa directa de:

Una erupción precoz de la pieza dental que afecta a una o varias piezas de la dentición temporal. Es especialmente peligroso en los casos de recién nacidos.

Una erupción prematura es otra de estas causas en la que dicha erupción es causada por el germen dentario temporal inmaduro.

Un retraso en la erupción que puede excederse hasta los 8 meses puede propiciar el caso de dientes incluidos en cuyo caso es necesario que un especialista maxilofacial averigüe la causa de dicha tardanza.

Ahora bien, también existen algunas barreras que pueden bloquear la erupción correcta del diente como por ejemplo enfrentarse a un obstáculo gingival como la hiperplasia congénita de la encía, la gingival medicamentosa o el síndrome de Papillon-Psaume.

También existen obstáculos quísticos o de origen tumoral, dentarios, óseos como la osteodistrofia, el queribismo o la hemiatrofia facial, así como causas genéticas, carenciales o endocrinas como el hipotiroidismo.

En el caso de los dientes permanentes, pueden darse también algunas alteraciones de origen local y sistémico.

Entre las causas de origen local encontramos la posición irregular del diente o la presión de una pieza dental adyacente, la dirección anómala de erupción del propio diente, la densidad del hueso, una inflamación crónica no infecciosa, la falta de espacio en la arcada, una micrognatia mandibular o maxilar, anomalías en el tamalo y forma de dientes, la pérdida de dientes temporales, la retención prolongada de dientes temporales, una patología infecciosa o traumatismos alveolodentarios.

Entre las alteraciones de origen sistémico podemos destacar las causas prenatales, congénitas, postnatales, la acondroplasia, la vejez prematura, la oxicefalia, el síndrome de Crouzon, el labio, maxilar y paladar hendido.

Por lo tanto, ante cualquier anomalía sobre la eurpción de cualquier pieza dental tanto prematuramente como tardíamente, es aconsejable acudir a un experto maxilofacial que pueda realizar un análisis y diagnóstico de su causa para poder establecer un tratamiento precoz y poder solucionarlo de la forma más eficaz así que como profesionales en este campo con el Doctor Birbe a la cabeza y su completo equipo de expertos, te recomendamos que vengas a visitarnos a nuestras instalaciones situadas en Barcelona.

En caso de ser necesario, la cirugía de las inclusiones dentarias se realizan con anestesia local y sedación endovenosa para lograr la máxima comodidad del paciente así como un buen postoperatorio sin renunciar a obtener los mejores resultados.

Además recomendamos que entre los 14 y 16 años que es cuando todos los dientes han debido de erupcionar se haga una radiografía panorámica de la mandíbula para detectar cualquier tipo de inclusión dentaria y evitar desarrollar patologías asociadas con este problema.