¿Sabíais que 1 de cada 500 nacimientos sufre un defecto congénito? Entre ellos se encuentra el labio leporino que no es otra cosa que un fallo en el cierre de la zona media de la cara pero que más allá de este defecto, este problema suele traer consecuencias de tipo emocional como el rechazo por el resto de personas. Indudablemente a nivel estético es un defecto muy visible en el rostro pero puede desencadenar también algunos problemas relacionados como por ejemplo el desalineamiento de los dientes, dificultades para hablar o incluso daños en el oído con frecuencia.

Su causa está relacionada con la formación del embrión en la que algunas zonas están abiertas y van cicatrizando según va pasando la gestación; sin embargo, algunas no cierran correctamente y es cuando se producen estos daños congénitos. Su origen puede ser de origen genético de familiares que también lo han sufrido o también por factores que afectan al feto durante el embarazo como el tabaco, algunos medicamentos, el alcohol o las drogas. Por este motivo siempre hay que preguntar al médico la toma de cualquier sustancia, incluso la de medicamentos en las que ni siquiera en el prospecto venga ninguna contraindicación para embarazadas.

Su tratamiento se da siempre con una cirugía una vez que el bebé ha nacido y son sólo los cirujanos maxilofaciales los responsables de este tipo de intervenciones. En la Clínica Birbe nos enfrentamos de forma frecuente a este tipo de patologías en las que hacemos uns eguimiento desde su nacimiento hasta pasados los primeros seis meses de vida para estiuplar cuándo es el mejor momento para proceder a la operación. Posteriormente y aunque la operación sea un éxito es necesario que tanto otorrinolaringólogos, como logopedas y ortodoncistas hagan un seguimiento continuado de su evolución y poder detectar cualquier anomalía o problema que pudiese surgir como consecuencia del labio leporino.

Ahora bien, ¿se puede prevenir? Es una de las grandes cuestiones que ho responderemos.

Tomar ácido fólico y vitamina A, según los estudios, ayuda a proteger al feto de esto tipo de problemas porque previene la aparición de la espina bífida y otro tipo de anormalidades. Hasta un 40% menos de posibilidades menos se calcula que puede prevenir este tipo de patologías por lo que comer frutas y verduras (naranjas, espárragos, aguacates, espinacas, sandías) es más que recomendable durante todo el embarazo. Las lentejas están consideradas como una alta fuente de contenido en ácido fólico.

Todas estas recomendaciones las deberías conocer nada más quedarte embarazada o de lo contrario consulta con tu médico y por supuesto no dudes en contactar con el equipo de profesionales de nuestra clínica ante cualquier caso de labio leporino ya que el Doctor Birbe es un referente a nivel mundia en cirugía maxilofacial y podrá, junto a su compelto equipo de expertos, realizar un diagnóstico adecuado y poder plantear la cirugía reparadora del mismo.