Una de las novedades más destacadas en ortodoncia durante los últimos años, es la denominada ortondoncia lingual que tal y como su propio nombre indica, los brackets se colocan en la parte posterior de los dientes resultando así totalmente invisibles y considerándose el tratamiento más invisible.

Este tipo de ortodoncia se utiliza para corregir malposiciones dentales y por sus características suele ser utilizado por pacientes adultos que no desean que los brackets tradicionales sean visibles al resto.

Ahora bien, ¿qué ventajas podemos destacar de este tratamiento?

  • No conlleva ningún riesgo adicional en comparación al de un tratamiento ortodóntico clásico.
  • Es un tratamiento muy estético puesto que los brackets quedan ocultos detrás de los dientes.
  • Se va viendo la progresión de la correcta posición de todos los dientes.
  • El esmalte delantero y por lo tanto, el más visible, no sufre ningún daño ni decoloración porque como decimos, se colocan en la parte trasera.
  • La limpieza dental es más efectiva con este tratamiento ya que la propia limpieza que efectúa la lengua en este caso es mejor.
  • La mayor lubricación proporcionada en esta parte evita que se formen las incómodas y molestas llagas.
  • Se evitan lesiones entre los brackets y los labios.
  • El período de adaptación es menor ya que la de capacidad de la lengua en este proceso es superior a la de los labios con el tradicional método de brackets.

Respecto al tiempo del tratamiento, éste varía en función de las maloclusiones de cada paciente, sin embargo, suelen oscilar entre los 12 y 18 meses, por lo que las ventajas son bastantes y encima son invisibles y muy estéticos para personas en edad adulta que le den bastante importancia a su imagen.