Esta semana, la revista Barcelona Divina ha concedido esta entrevista al prestigioso Dr. Birbe: Sin-título-1

Cirugía de los huesos de la cara. Interesante especialidad la suya…
Mucho. La Cirugía Ortognática es la cirugía del esqueleto facial, esto  es, del maxilar superior, la mandíbula, el mentón y los pómulos. Se ocupa de recolocar los huesos de la cara en una posición óptima, de forma que se puede desde corregir una mala oclusión dental (mordida abierta…) a normalizar rostros que presentan ciertas  desproporciones (caras muy largas, muy anchas, estrechas, retrusivas,
protusivas…), logrando caras más armónicas en sus dimensiones y más bonitas. Una indicación muy clara sería lo que se conoce como sonrisa gingival o sonrisa de caballo.
Habla de funcionalidad, de estética… ¿Qué inquietud mueve a sus pacientes a someterse a este tipo de cirugía?
Vemos básicamente tres tipos de pacientes. El primer grupo, por decirlo de alguna manera, serían pacientes que vienen referidos por su ortodoncista para solucionar un problema de mal engranaje de
los dientes. Y es que, muchas veces, los dientes no terminan de encajar bien porque el hueso sobre el que se asientan no está bien posicionado. En estos casos, es preciso actuar con cirugía porque la ortodoncia sola no llega. Por otra parte, tenemos pacientes que vienen a vernos porque quieren un cambio facial. Están insatisfechos con la apariencia de su rostro. Suelen ser personas con caras muy planas o ángulos de la mandíbula poco definidos, mentones desproporcionados…
Es decir, pacientes cuyo problema no es que, por ejemplo, no les guste su nariz: no es cuestión de un elemento facial único, sino de su estructura facial en sí.
El tercer grupo de pacientes al que se orienta la Cirugía Ortognática es el que busca una solución para la apnea obstructiva del sueño. Las personas que la padecen utilizan para dormir lo que se llama dispositivo CPAP, algo así como un respirador, y eso además de molesto les limita mucho y les cohíbe en su intimidad. Pues bien, la Cirugía Ortognática consigue hoy día un éxito de curación de la apnea del sueño cifrado en torno al 95%. No existe ningún otro tratamiento que alcance ese porcentaje (cirugía del paladar blando un 60%).
¿El objetivo de la Cirugía Ortognática es, por tanto, triple?
Efectivamente: la Cirugía Ortognática varía las proporciones faciales bien para solucionar una mala oclusión o por razones de estética o respiratorias. Debo decir que el grupo de mayor crecimiento es el que demanda un cambio estético. Y esto es así porque los resultados son muy naturales. Después de esta cirugía los pacientes se ven más guapos porque hemos actuado a nivel de la estructura de la cara.
¿La Cirugía Ortognática es una cirugía de cambio radical?
No necesariamente. Dependiendo de las necesidades y las  inquietudes de cada paciente, de las razones que le lleven a  someterse a la cirugía. Si buscamos un cambio estético importante, operamos los dos maxilares; mientras que si se trata de una cirugía más funcional, con un solo maxilar sería suficiente.
Cuando se persigue un cambio radical realizamos lo que se denomina facial makeover, interviniendo maxilares, mandíbula, mentón, nariz y pómulos en una sola operación. En el otro extremo estaría el paciente que únicamente quiere un cambio sutil facial para mejorar su función masticatoria. Para todos ellos, la Cirugía Ortognática tiene respuesta.
Acomodamos la magnitud del cambio a lo que el paciente quiera.
¿Y cómo es la técnica? ¿La cirugía se realiza desde un enfoque mínimamente invasivo?
Sí. Ofrecemos una técnica quirúrgica muy bien depurada y mínimamente invasiva. Previo a la cirugía, planificamos virtualmente las intervenciones, de manera muy precisa y meticulosa, por lo que cuando entramos en quirófano queda poco margen para la improvisación. Por eso suelo decir que la intervención se hace con la cabeza, no con las manos. Para tranquilidad del paciente, decir que contamos con un equipo (auxiliares, instrumentistas, anestesistas…) con amplio bagaje en Cirugía Ortognática, lo que contribuye a que todo el procedimiento vaya muy rodado. Intervenimos a nuestros pacientes a través de la boca, por lo que no quedan cicatrices externas. Los tiempos quirúrgicos son cortos y la estancia  hospitalaria igualmente breve (prácticamente una sola noche en el hospital), con un postoperatorio amable.
Contamos además con muy buenas herramientas que favorecen una rápida recuperación, como son máscaras de crioterapia que contribuyen a que aparezca un edema mínimo.
Hablaba de resultados muy naturales…
Muy naturales y satisfactorios. Pocas cirugías tienen tantos beneficios como la Ortognática, puesto que, como hemos dicho, actúa a nivel de estética, de función y de respiración. Desde el punto de vista estético, los resultados son magníficos porque una buena estructura ósea sin duda se traduce en belleza.
La belleza empieza en el hueso: viene de la profundidad del hueso y se manifiesta en la piel. No en vano, una expansión facial que consiga mejorar el soporte de los tejidos blandos tendrá un efecto rejuvenecedor más efectivo que un lifting…
Cirugía Ortognática y autoestima ¿Qué reflexión le sugiere esta asociación de ideas?
Gracias a la Cirugía Ortognática podemos conseguir grandes cambios a nivel funcional y estético, devolviendo la sonrisa y la confianza a muchos pacientes disarmónicos facialmente, así como restaurando la función masticatoria en los casos con maloclusión.
Normalizar el rostro es, para muchos pacientes, el primer paso para después cambiar sus vidas y recuperar su autoestima. Tras la  intervención notas que cambian su forma de arreglarse, de vestirse, de maquillarse, de peinarse… Como profesional, no hay mayor satisfacción para mí que la de un paciente feliz con el cambio.