ANESTESIA

Un niño se pregunta como le irá el primer día de clase. Alguen a punto de comenzar en un trabajo nuevo. Un pareja joven a punto de casarse. Cada una de estas situaciones es un generador clásico de ansiedad. Lo que tienen en común es que todas ellas implican lo desconocido. Y eso es lo que es la ansiedad: el miedo a un acontecimiento específico próximo que, con toda probabilidad, no se ha experimentado con anterioridad.

CUANTO MENOS TE PREOCUPES MÁS FÁCIL SERÁ

Una próxima visita a un cirujano oral y maxilofacial es una situación potencialmente generadora de ansiedad. En este caso el paciente suele estar preocupado por el posible dolor.

La buena noticia es que si el procedimiento requiere anestesia local o por via endovenosa la tecnología actual permite la realización de cirugías complejas en la consulta produciendo pocas o ninguna molestia para el paciente. Saber esto debería empezar a disminuir su nivel de ansiedad.

AMPLIA FORMACIÓN Y EXPERIENCIA EN EL CONTROL DEL DOLOR Y LA ANSIEDAD

La especialidad de cirugía oral y maxilofacial se ha disntinguido desde sus primeros días por la capacidad de proporcionar a los pacientes una anestesia ambulatoria segura y efectiva. Como especialistas quirúrgicos que son, los cirujanos orales y maxilofaciales están entrenados en todos los aspectos de la administración de anestesia. Su formación hospitalaria incluye una rotación en el servicio de anestesiología médica lo que les capacita para la evaluación de pacientes que van a recibir una anestesia, para la administración de la misma y para la monitorización de los pacientes tras la anestesia.

Como resultado de esta amplia formación los cirujanos orales y maxilofaciales están preparados para identificar, diagnosticar y evaluar el origen del dolor y la ansiedad en el ámbito de su disciplina, y para administrar adecuadamente anetesia local, todas las formas de sedación y la anestesia general. Además tienen una gran experiencia en la gestión de las vias respiratorias, la intubación endotraqueal, la instalación y mantenimiento de vías intravenosas, y en el manejo de las complicaciones que pueden surgir durante la administración de la anestesia.

PREPARAR LA MENTE

La mejor manera de reducir la ansiedad es asegurarse de que sabe que esperar durante y después de la cirugía. Como en la mayoría de situaciones que producen ansiedad, cuanto más sepa menos ansioso estará. Antes de la cirugía el cirujano oral y maxilofacial le explicará el tipo de anestesia que utilizará y como es probable que se sienta durante y después de la intervención. Este es el momento ideal para comentar cualquier preocupación que pueda tener sobre cualquier faceta de la intervención.

Durante la cirugía puede que se utilicen uno o varios de los siguientes métodos para controlar el dolor y la ansiedad: anestesia local, sedación intravenosa o anestesia general.

Después de la cirugía puede que le receten un medicamento para que usted esté lo más cómodo que sea posible cuando llegue a casa.