Clínica Birbe desea ofrecerte más información acerca la gestión dental de las pacientes embarazadas y las madres lactantes.

 

INTRODUCCIÓN

La paciente embarazada plantea una serie de problemas de gestión únicos para el dentista. El odontólogo, como la Dra Manresa es responsable de proporcionar seguridad y una atención efectiva tanto con la madre como con el feto, preservando una salud óptima. Se pueden observar numerosos cambios maternales orales como consecuencia de los múltiples cambios fisiológicos que ocurren. También hay consideraciones adicionales que pueden ocurrir durante el período de postparto cuando la madre decide dar el pecho al bebe. Muchos fármacos se trasmiten del suero materno a la leche materna, en consecuencia, expone el bebe a la medicación. La Dra hace frente a una doble responsabilidad en el tratamiento de las pacientes embarazadas y lactantes maternales. Son muy importante: los informes sobre la fisiología del embarazo, el transcurso del desarrollo fetal y el período del postparto.

 

GESTIÓN DENTAL

  1. Primera visita

Consultar con un profesional  como el Dr. Birbe o la Dra Manresa es un paso importante en la gestión dental, permite discutir de las posibles complicaciones medicas,  del plan de tratamiento, y las necesidades dentales de cada  paciente.

 

  1. Educación del paciente

Esto permite al dentista lograr tres metas muy importantes. Primero, la Dra Manresa puede demostrar su preocupación personal hacia la paciente y su bebe. Segundo, un buen trato establecido entre paciente-doctor reducirá el estrés y la ansiedad para los dos, tanto para el paciente como para la dentista. Tercero, permite a la Dra iniciar un programa de control de la placa bacteriana en sus encías y establecer una higiene bucal optima a fin de mantener un entorno bucal saludable.

 

  1. Cuidado dental durante el embarazo

Durante el primer trimestre, la Dra Manresa podrá iniciar un programa preventivo de cuidado dental, consistiendo en un control de la placa e instrucciones de higiene bucodental. Se puede realizar una simple limpieza y profilaxis, pero sin deber iniciar ningún tratamiento electivo. Se tendrán que considerar únicamente las emergencias dentales durante el primer trimestre.

 

El segundo trimestre, es el período más seguro para proporcionar el tratamiento dental. Se sigue el programa de cuidado preventivo, y se realizará una rutina dental eliminando problemas potenciales además de un control activo de las enfermedades. No obstante, se tendrán que posponer los  procedimientos de reconstrucción extensa o procedimientos de cirugía.

En el tercer trimestre, el programa de cuidado preventivo continúa, pero no se realizará la rutina de cuidado bucodental. Limpiezas y profilaxis se llevaran a cabo para minimizar los cambios hormonales gingivales.

 

  1. Radiografías dentales

Es deseable evitar toda radiación durante el embarazo, especialmente durante el período de organogénesis (primer trimestre). Sin embargo, en una situación de emergencia, si el diagnostico por radiografías no está  disponible puede comprometerse  el diagnostico correcto y el tratamiento adecuado. En situaciones de emergencia, es necesario que el paciente exprese el consentimiento por escrito antes, para hacer el tratamiento con las radiografías que sean estrictamente necesarias. Un consentimiento expresado requiere documentar acerca los elementos del consentimiento informado. Un consentimiento informado requiere que se le diga al paciente (1) por qué las radiografías son necesarias, (2) de qué medios alternativos se dispone, (3) los riesgos inherentes de usar radiaciones iónicas, (4) qué mesuras de higiene de la radiación son disponibles, (5) que efectos la falta de diagnóstico por radiografías pueden tener en el tratamiento y pronóstico. El paciente y su dentista deberían expresar su consentimiento en la historia clínica del paciente, también es aconsejable la firma de un testimonio.

 

Para hacer un diagnóstico preciso y una cura apropiada se deben tomar solo las radiografías consideradas absolutamente necesarias. Las exposiciones a las radiaciones han de ser minimizadas utilizando radiografías de alta velocidad, un delantal protector de plomo, filtración y colimación del haz de rayos X primarios adecuados.

 

  1. Administración de los medicamentos

La terapia medicamentosa durante el embarazo es singular por el hecho que no solo la madre recibe la medicación sino que también lo hace el feto.

Durante el embarazo, es deseable evitar tomar medicamentos, especialmente en el primer trimestre, a fin de impedir la transferencia placentaria y potenciales riesgos adversos en el desarrollo del feto. Para la madre, los medicamentos que causan depresión respiratoria pueden causar hipoxia materna, y provocar en el feto hipoxia, lesiones o la muerte.

 

La mayoría de los fármacos administrados a la madre pueden o bien no tener efectos adversos o tener solamente efectos temporales en el feto. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar un daño permanente: efectos teratogénicos, retraso del desarrollo intrauterino, carcinogenesis, o muerte fetal. Los efectos teratogénicos ocurren cuando ciertos agentes químicos son administrados durante la organogénesis, aproximadamente entre 3 y 14 semanas después del último periodo menstrual. Pero también, puede implicar la modificación de una estructura o función de un órgano cuando se administra un fármaco después de su diferenciación.

 

En caso de una emergencia dental, la administración de fármacos será inevitable. La administración de anestésicos locales, analgésicos o antibióticos podrá ser necesaria.

a.    Anestésicos locales

Los anestésicos locales son altamente liposolubles. Atraviesan la barrera placentaria y llegan al feto de manera relativamente fácil. Sin embargo, no se ha asociado el uso de lidocaína y mepivacaína cuando se administran durante el embarazo con efectos adversos. Se deberían tomar precauciones rutinarias durante la inyección de anestésicos locales. Se debe administrar la cantidad mínima de anestésicos. Una inyección lenta con aspiración es aconsejable con el fin de disminuir la posibilidad de una inyección intravascular.

Cuando se inyecta en una área altamente vascularizada, implica una rápida absorción y altos niveles en la sangre materna. La adición de epinefrina a la solución de anestésico local produce una vasoconstricción y retrasa la absorción desde el lugar de la inyección. Sin embargo, una inyección intravascular de los anestésicos locales conteniendo epinefrina puede producir una vasoconstricción sistémica junto con hipoxia fetal.

 

b.    Analgésicos

La aspirina ha sido asociada con posibles efectos teratogénicos y hemorragias neonatales.

El paracetamol no ha sido asociado con posibles efectos teratogénicos. Sin embargo, ha sido asociado a la metahemoglobinemia, anemia hemolítica, necrosis hepática y nefrotoxicidad. El paracetamol tendría que ser usado con cuidado o evitándolo durante la organogénesis (primer trimestre). No han sido establecidas contraindicaciones específicas del uso del paracetamol durante el segundo y tercer trimestres del embarazo y durante el período de lactancia.

El antiinflamatorio no esteroide (AINE) produce anormalidades fetales y retraso en el parto, tendría que ser evitado durante el embarazo y por las madres lactantes.

 La Codeína ha mostrado seguridad i eficacia, cuando esta dada en dosis terapéuticas normales, durante todos los trimestres del embarazo y del período de lactancia.

 

c.    Antibióticos

Las infecciones orales tienden a permanecer localizadas, pero cuando llegan a difundirse a través de la corriente sanguínea, el feto se ve más probablemente afectado. Aunque los anticuerpos IgG se transfieren pasivamente de la madre al feto, la limitada capacidad del sistema inmune en el desarrollo fetal puede permitir que algunos agentes infecciosos produzcan efectos perjudiciales. La penicilina tiene un expediente de seguridad establecido durante el embarazo y el período de lactancia. Es la medicina preferida en el tratamiento de las infecciones orales porque pasa a través de la placenta y en la corriente sanguínea y los tejidos.

 

Las tetraciclinas no deberían ser prescritas durante el embarazo. Su uso durante la organogénesis puede ocasionar cambios en la estructura congénita. Durante el segundo y tercer trimestre, la quelación de la tetracycline en calcio resulta en la deposición de la tetracycline en los huesos y dientes.

 Las sulfamidas  Su uso cerca del término es contraindicado porque aumenta la probabilidad de ictericia neonatal: las sulfonamidas compiten con la bilirrubina para los sitios de unión de la albúmina.

Los aminoglucósidos, particularmente la estreptomicina, pueden llegar al feto a pesar de que es soluble en agua. La ototoxicidad ocurre en 1 a 10% de los niños de los cuales las madres recibieron estreptomicina durante el embarazo.

 

d.    Sedantes/ hipnóticos

El diazepam ha estado asociado con una mayor incidencia de partos quirúrgicos (cesáreas) y se asocia al labio leporino y paladar hendido cuando se usa en el primer trimestre.

La ultracorta actuación de los barbitúricos se usa para agentes hipnóticos y como adyuvantes útiles para la inducción de la anestesia general. No se ha establecido un uso seguro durante el embarazo.

 

e.    Miscelánea de medicamentos

Se ha encontrado que los corticoesteroides aumentan la tasa de nacidos muertos y paladares hendidos en los laboratorios de animales. También causa el retraso del crecimiento intrauterino debido a cambios endocrinos o bioquímicos destacados.

Los antihistamínicos han demostrado el aumento de la incidencia de la teratogénesis y anomalías congénitas.

 El óxido nitroso debería ser usado con precaución durante el embarazo. Es mejor evitar el uso de este mismo durante el primer trimestre del embarazo. Durante el segundo al tercer trimestre, debería ser usado con extrema precaución. Por lo menos 50% del oxígeno tendría que ser administrado en todo momento para evitar la hipoxia materna. La difusión de la hipoxia al término de la administración del protóxido de nitrógeno se debería evitar.

 

La Sociedad Americana de Anestesiólogos han informado del doble aumento en la incidencia de los abortos espontáneos y posiblemente el aumento de la incidencia de malformaciones congénitas en anestesiólogas embarazadas.

 

ADMINISTRACIÓN DE FÁRMACOS DURANTE EL EMBARAZO Y PERÍODO DE LACTANCIA

FÁRMACO 1er TRIMESTRE 2ndo y 3er TRIMESTRE,
Anestésicos locales:LidocaínaMepivacaínaAnalgésicos:

Aspirina

Paracetamol

Antiinflamatorio no esteroide (AINE)

Codeína

 

Antibióticos:

Penicilina

Eritromicina

Tetraciclinas

Sulfamidas

Estreptomicina

 

Sedativos / hipnóticos:

Diazepam

Barbitúricos

 

Miscelánea de medicamentos:

Corticoesteroides

Antihistamínicos

Anestésicos generales

Óxido nitroso

 

SíSí 

No

No

 

 

 

No

No

No

 

 

No

No

 

 

No

No

No

No

SíSí 

No

No

 

 

 

No

No

No

 

 

No*

No*

 

 

No

No

No

Sí**

* Se debe usar en pequeñas dosis y ocasionalmente durante el período de lactancia

** Hay que usar 50% de óxido y con extrema precaución

 

  1. Síndrome hipotensivo supino

Éste fenómeno se ve caracterizado por una caída abrupta de la presión sanguínea y perdida de conocimiento cuando la paciente está en el sillón dental en posición supina. Ocurre debido a la compresión de la vena cava inferior. El tratamiento consiste en girar a la paciente sobre su lado izquierdo, para cambiar la posición del feto y que permanezca “fuera” / de la vena cava inferior . La paciente recuperará el conocimiento rápidamente. El dentista podrá evitar tales episodios mediante la programación de citas relativamente cortas, permitiendo a la paciente cambiar de posición con frecuencia y utilizando una posición semi-reclinada durante el tratamiento.

 

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