La anestesia forma parte de cualquier intervención realizada en zonas sensibles como la boca, por lo tanto siempre se tiene que aplicar en un tejido blando

Una de las zonas más comunes es en la mandíbula sobre el tronco posterior de la rama maxilar inferior del nervio trigémino que se aplica con un centímetro de margen a ambos lados.

En la parte lingual, la inyección se realiza de la misma manera, de forma lenta y progresiva aunque de forma algo más profunda.

No obstante, como toda anestesia, existe también un riesgo quirúrgico sobre todo en las intervenciones que se realizan detrás del orificio mentoniano es la penetración del conducto mandibular y la lesión de su contenido. El problema es que en ocasiones la trayectoria del nervio dentario inferior no es único, sino doble o triple, a través de conductos accesorios que contienen pequeños filetes nerviosos sensitivos.

Si se aplica la anestesia en la cara vesticular se necesitará una  inyección periapical en toda la extensión del lugar de implantación y con un margen de 1 cm a ambos lados. La inyección debe extenderse lo mas posible hacia la zona apical, bajo la línea mucogingival buscando siempre el contacto con el hueso.

Sin embargo, lo más importante es que la aplicación de la anestesia la realice un profesional altamente especializado como los que contamos en la Clínica Birbe y así minimices cualquier riesgo.