Durante los últimos meses los medios de comunicación se están haciendo eco de un nuevo método denominado el diseño digital de la sonrisa, pero ¿en qué consiste exactamente?

Pues bien, el papel de los odontólogos no es otro que el de diseñar virtualmente la disposición y el tamaño apropiado de cada pieza dental en función del rostro del paciente y poder ver el resultado final de forma virtual.

Está especialmente diseñada para personas que no les gusta su sonrisa o porque tiene los dientes cortos por ejemplo. En estos casos, el experto realiza un diagnóstico y hace una propuesto del diseño final lo cual es toda una ventaja porque el paciente puede ver una simulación casi exacta del resultado evitando así luego posibles insatisfacciones del paciente. Para ello toma fotografías de diversos lados, tanto de frente como de perfil, sonriendo, con la boca cerrada… para que posteriormente en el software se puedan definir los parámetros faciales y dentales más adecuados  a su perfil y conseguir así unos resultados espectaculares.

Durante el proceso se trata de alcanzar la sonrisa perfecta involucrando los dientes delanteros desde ambos premolares cambiando en los casos que sea necesario la forma, tamaño y altura de las piezas dentales y/o encías. Es entonces cuando el tratamiento más adecuado sale a la luz mediante este sistema que puede ser por ejemplo la utilización de carillas dentales, implantes, blanqueamiento, cirugía de encías, frenillos, etc.

Por ejemplo, para rostros alargados, se suelen emplear dientes delanteros más cortos acordes a la fisonomía facial o para dientes terminados en punta, carillas con terminaciones rectas. Es el propio sistema digital el que adapta y decide el tamaño más adecuado para que luego los expertos pongan en marcha todos los tratamientos que necesita el paciente mediante este diseño digital de la sonrisa previo.

Desde que se está utilizando, los estudios confirman que precisamente el nivel de satisfacción del paciente es mayor.