En la Clínica Birbe de Barcelona somos expertos en cirugía maxilofacial e implantología dental, y más de 10.000 pacientes han confiado en nosotros. En esta entrada del blog queremos comentar cómo afecta el consumo de tabaco a nuestra salud bucodental.

En general todos el concepto de que el tabaco es perjudicial para la salud, y en cuanto a la salud bucodental el concepto que tenemos en general es que provoca mal aliento (halitosis) y mancha los dientes. Aunque bien es cierto que tanto la halitosis como la decoloración de los dientes son efectos adversos producidos por el tabaco, no son ni mucho menos los efectos nocivos más graves que nos puede provocar a nivel bucodental.

Tenemos que tener en cuenta que el tabaco está muy relacionado con enfermedades periodontales como la gingivitis, y también está relacionado con la pérdida de piezas dentales y con una enfermedad muy grave como el cáncer oral. Además está también directamente relacionado con el fracaso de los implantes dentales. 9 de cada 10 implantes dentales que fracasan son debidos al tabaco.

La cavidad bucal es la puerta de entrada del humo del tabaco y por lo tanto va a ser un punto donde se puedan manifestar muy claramente los efectos que este humo provoca. El humo del tabaco está compuesto por en torno a 4.000 constituyentes que además son tóxicos y cancerígenos. Además los fumadores tienen un porcentaje más elevado de bacterias patógenos que los que no son fumadores, y por lo tanto son más susceptibles de sufrir alguna enfermedad periodontal.

Se calcula que aquellas personas que son fumadores tienen tres veces más de probabilidades de sufrir periodontitis que personas que no fuman. Pero el problema no es solamente el aumento de probabilidades de desarrollar enfermedades periodontales, sino que ésta progresa mucho más rápido que en una persona que no fuma, y además en los fumadores el diagnóstico de la enfermedad periodontal se retrasa también respecto a una persona que no fuma. Este retraso en el diagnóstico de una enfermedad periodontal en una persona fumadora es debido a que el síntoma más evidente está enmascarado. Este síntoma enmascarado es el sangrado de encías. En general, en los fumadores las encías tienen un aspecto no inflamado y no sangran, aunque realmente están enfermas.

Otro de los problemas que tienen los fumadores cuando se les ha diagnosticado una enfermedad periodontal es que los tratamientos son menos efectivos. De hecho, en la mayoría de los casos en que no se responde correctamente al tratamiento de una enfermedad periodontal es debido a que la persona es fumadora. Estaríamos hablando de un porcentaje comprendido entre un 86 y un 90% de los casos.

Como hemos comentado anteriormente, la enfermedad periodontal tiene un peor diagnóstico y un peor tratamiento en los fumadores, pero la enfermedad más grave que puede provocar el tabaco a nivel bucodental es el cáncer en la cavidad oral. De las 4.000 sustancias que están presentes en el tabaco, las más cancerígenas son la nicotina y el alquitrán.

Es cierto que la incidencia del cáncer en la boca no es muy alta en la población, estaríamos hablando de 8 casos de cada 100.000 habitantes, pero no es menos cierto que es uno de los cánceres con peor pronóstico de supervivencia, y esto es debido principalmente a que este tipo de tumores suelen diagnosticarse en estadíos bastante avanzados, por lo que los pronósticos generalmente no son muy favorables.

En cuanto al cáncer en la cavidad oral, si además de fumar añadimos alcohol, el riesgo de padecer cáncer se multiplica, y esto es debido a que el alcohol permeabiliza aún las mucosas.

En conclusión, el tabaco no es nada recomendable para tener una salud bucodental adecuada, y hay problemas mucho más allá de la halitosis y la decoloración de los dientes.