Los dedos de una mano bastan para contar los cirujanos exclusivamente ortognáticos que existen en España. El catalán Joan Birbe es uno de ellos. Con gran experiencia y reconocimiento a nivel internacional, el Dr. Birbe nos cuenta que desde pequeño sintió  vocación por la Medicina y, más aún, que siempre tuvo especial  interés por la cara. Eso le llevó primero formarse en Medicina y  Cirugía y después a especializarse en Cirugía Oral y Maxilofacial. En coherencia con sus inquietudes, culminó su formación con estudios de Cirugía Ortognática, campo en el que ha desarrollado una destacada labor profesional tanto en nuestro país como en el  extranjero.
Consciente de que algunos no acaban de entender a qué se dedica exactamente, al Dr. Birbe le gusta explicar de forma sencilla en qué consiste su trabajo. “Es preciso divulgar esta subespecialidad  –asegura-, para que la gente pueda conocerla y normalizar este tipo  de intervenciones, del mismo modo que hoy todo el mundo sabe qué es una rinoplastia o un lifting”.
La Cirugía Ortognática -nos cuenta- “se centra en los huesos de la cara. Actúa movilizándolos para después fijarlos en una posición más adecuada y más armónica, resultando rostros más atractivos y  mandíbulas que funcionalmente trabajan mejor”. Al asombro inicial que uno puede sentir, en mayor o menor medida cuando le escucha,  sigue una auténtica  fascinación: “si una cara presenta un aspecto  anormalmente alargado, puede ser a causa de un maxilar muy largo, lo que provocará que el paciente enseñe mucha encía superior al  sonreír, algo que se conoce como sonrisa gingival o sonrisa de caballo. Cuando, en cambio, un mentón es excesivamente largo, el paciente no puede juntar los labios en reposo; y cuando existe una gran mordida  abierta, el paciente no puede cerrar bien la boca porque no le encajan los dientes”. Muy gráfico. Fácil de entender. Gracias doctor. Mover los huesos para cambiar las proporciones faciales. Dicho así, pareciera  que se trata de una cirugía muy agresiva, pero resulta que no. El Dr. Birbe nos explica que utiliza una técnica mínimamente invasiva y que algunos de sus pacientes “aseguran incluso que la ortodoncia fue  peor. A otros, en cambio, el postoperatorio les molesta más y es más  difícil que se vengan arriba, pero por ejemplo ayer visité a un paciente  que operé la semana pasada y me dijo que ya estaba trabajando”.
En estas cirugías -asegura- “es clave que el paciente anticipe lo que va a pasar, que entienda lo que vamos a hacerle y cuál va ser el resultado. Por ello dedicamos el tiempo necesario a explicarle en qué va a  consistir la intervención y en ver si la Cirugía Ortognática es una  indicación adecuada en su caso. Después nos ayudamos de   tecnología digital e imágenes para hacer una simulación del resultado, de manera que el paciente puede ver lo que podemos lograr. Es  fundamental además escuchar al paciente, hablarle de tú a tú y dejar  que se exprese, porque muchas veces acuden a verme con cierta  timidez y esa barrera hay que romperla. Algunos empiezan  admitiendo que hay un componente funcional, pero después  descubro que existe una motivación estética subyacente”.
Lo dicho, fascinante. Pues así, cara a cara, lleva este prestigioso  cirujano trabajando desde los años 90. Presidente de la Sociedad Catalano-Balear de Cirugía Maxilofacial desde 2011 y miembro de la Junta de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial, el Dr.  Birbe es el único cirujano de nuestro país diplomado por el American Board of Oral Maxilofacial Surgery. Apasionado de su profesión,  resalta que la Cirugía Ortognática tiene un gran impacto en la  apariencia de las personas, solucionando problemas funcionales y estéticos importantes. “Para mí –concluye- es un placer contribuir al bienestar de mis pacientes y comprobar que después de la  intervención se gustan más y son más felices. Cuando alguno de ellos me dice ‘doctor, ahora me quiero’, pienso… ¿qué más puedo pedir?