La colocación de implantes dentales es una intervención que hacemos muy a menudo. Se trata de una cirugía delicada y precisa, que utiliza una secuencia de fresas de diámetro progresivamente mayor hasta alcanzar el diámetro deseado para colocar el implante planificado. Utilizando las técnicas mínimamente invasivas que hemos desarrollado, a penas levantamos la encía, y el postoperatorio es excelente.

De hecho no es necesario alterar el día a día para una cirugía de este tipo.

En pacientes nerviosos, ofrecemos la posibilidad de hacer una sedación, técnica anestésica que duerme al paciente mientras se realiza la intervención , de forma que no siente ninguna molestia. Esta técnica anestésica también la recomendamos cuando debemos hacer varias extracciones dentales simultáneamente a la colocación de implantes, o algún tipo de reconstrucción ósea compleja.

Hoy en día disponemos de las técnicas anestésicas y quirúrgicas para que el dolor no aparezca.

Tras la intervención de colocación de implantes recomendamos la aplicación de frío local en la zona, la toma de antiinflamatorios y analgésico orales durante 2-3 días. Siguiendo estas recomendaciones, el postoperatorio es muy satisfactorio y no altera nuestro ritmo de vida habitual.

Por supuesto una vez incorporados los implantes al hueso, estos funcionan sin ningún tipo de dolor. Los pacientes no se acuerdan que sus dientes (algunos o todos) son sobre implantes.

Si aparece dolor en un implante en función, puede indicar la aparición de alguna inflamación o infección. Es una señal de alarma que hay que atender  y encontrando la causa del problema y tratándola, el dolor desaparecerá.

Por ello, si eres portador de implantes dentales desde hace tiempo y notas la aparicioón reciente de una molestia, no tardes en acudir a una revisión para detectar si hay algun problema.