Los dientes son una de las partes del organismo más expuesta a bacterias y por lo tanto de las que más se dañan a lo largo de la vida, por ello para curar un diente utilizamos la endodoncia, ese proceso mediante el cual se logra recuperar la función y estética oral.

Para su realización, se aplica anestesia local a la dona dañada para evitar cualquier molestia en el paciente para así poder comenzar a eliminar la pulpa de la pieza infectada. Una vez limpiada la zona, se sella el agujero con composite, un material biocompatible que frena el acceso a los agentes bacteriológicos y así permitiremos conservar la pieza dental pero eliminando la parte infectada que producía dolor.

Se recomienda no masticar por esta zona al menos durante un día y llevar una dieta blanda para no forzar esa parte y que la pieza se recupere perfectamente. En este sentido, es indispensable también mantener una higiene oral correcta (que incluye el cepillado, el uso del hilo dental y de colutorios cada día) como el método más efectivo para que la zona esté desinfectada y evitar problemas en el futuro.

Por lo tanto, la endodoncia es un proceso sencillo y prácticamente indoloro para el paciente que resulta muy efectivo para eliminar el dolor producido por una pieza dental que no está sana. Consulta con nuestro equipo de profesionales médicos de la Clínica Birbe y recupera tu sonrisa sana y bonita.