Los implantes dentales son fijaciones de titanio, con la propiedad de oseointegrarse con el hueso, es decir adherirse íntimamente a nivel celular, estableciendo conexiones entre su superficie y las células óseas. Esta unión es tan fuerte y estable que permite las fuerzas masticatorias.

Existen distintos tipos de implantes, y a su vez, éstos han evolucionado desde su creación y comercialización a principio de los año 80.

Básicamente , existen diferencias en su superficie, y en su forma.

A nivel de la superficie, podemos utilizar implantes de:

  • superifice lisa (titanio maquinado) o
  • tradado por algún procedimiento para aumentar la superifcie de contacto del  titanio del implante con el hueso.

Este tratamiento se puede hacer por diversos procedimientos como grabado ácido, chorreado con sprays de plasma, o incluso adheriendo algún tipo de molécula (fluor) en su superficie.

Lo bueno de estos tratamientos es que facilitan la unión del implante con el hueso (oseointegración). Lo malo es que en caso de existir alguna inflamación, dificultan el tratamiento de la superficie del implante.

En cuanto a su forma existen implantes cónicos, o cilíndricos.

En teoría, los implantes cónicos tienen una mejor estabilidad a la hora de colocarlos inmediatamente después de hacer una extracción dental o exodoncia.

A su vez, cada uno de estos implantes se fabrican en distintos diámetros que van desde 2,5mm a 6.5mm de diámetro, según el grosor del hueso donde se vaya a implantar; y de distinta longitud, entre 5.5mm y 18 mm, según la longitud del hueso a implantar.

Por último, la conexión del implante, es decir la unión que se utiliza para conectar el implante con el diente que irá encima, puede ser interna ( hacia dentro del cuerpo del implante ) o externa,  hacia fuera del cuerpo del implante. La conexión externa más extendida es la de forma hexagonal. Tanto es así que a menudo nos referimos al implante de 3.75mm de diámetro y conexión externa como una conexión “universal”.

Dentro de las conexiones internas, existen diseños dodecaédricos, octogonales, hegaxonales, trilobulados, o impactados.

Como veis, la selección del implante puede ser compleja, y en modo alguno podemos utilizar un mismo implante siempre.

En nuestra experiencia, la mejor forma de seleccionar el implante más adecuado al hueso que disponemos, es realizando un escáner que nos permita medir grosor y longitud del hueso disponible. Y según el tipo de prótesis a realizar y posición dentro de la boca, optaremos por una conexión interna o externa.