El prognatismo mandibular es una patología que provoca tanto problemas funcionales como estéticas y donde la detección precoz juega un papel fundamental para frenar la evolución de la deformidad y reducir o corregir sus defectos cuanto antes.

Por lo tanto, ¿cómo podemos detectarlo desde niños? Lo cierto es que cada caso es diferente y los síntomas más visibles aparecen en estados avanzados por lo que la consulta con un cirujano maxilofacial que pueda hacer un diagnóstico personalizado es la mejor solución en su detección. No obstante, existen algunos síntomas que nos pueden poner sobre alerta como la dificultad para masticar o hablar, dolor en las articulaciones maxilofaciales, dolor de cabeza, dientes de la mandíbula inferior que no encaja con la superior y perfil estético con un mentón que destaca sobre el perfil.

Y es que esta patología se caracteriza precisamente por una deformación del mentón hacia delante como consecuencia de que el maxilar no se ha desarrollado lo suficiente.

Si se detecta durante la etapa de crecimiento del niño, los expertos pueden influir para minimizar sus efectos mediante dispositivos ortopédicos que estimulan el maxilar superior. En estos casos, la solución estética y funcional puede darse con este tratamiento.

Sin embargo, si el prognatismo mandibular se detecta en la adolescencia se deben valorar otras opciones de tratamiento en la que el cirujano maxilofacial y/o ortodoncista debe valorar cada caso de forma personalizada. En cualquier caso, no se puede realizar ninguna cirugía hasta que el crecimiento del paciente haya finalizado, con lo cual estaríamos hablando entre los 16 y 18 años de edad. Si el origen fuera dental, puede solucionarse mediante un tratamiento de ortodoncia aunque si ya está más avanzado, se debe requerir una intervención quirúrgica aunque previamente se realice un proceso de ortodoncia.

Es importante corregir esta patología porque no sólo afecta a la salud del paciente sino también psicológicamente, lo que en muchas ocasiones dificulta su adaptabilidad con otros por falta de autoestima.

En la Clínica Birbe tratamos este tipo de deformaciones también en niños y adolescentes gracias a la experiencia y profesionalidad del Doctor Birbe y su equipo de profesionales que llevan años tratando este tipo de casos. Para ello, contamos no sólo con instalaciones de última tecnología sino con expertos de diversas áreas multidisciplinares para conseguir un tratamiento completo y los mejores resultados para que la calidad de vida de éstos sea la máxima.

En este sentido, realizamos un estudio facial detallado para determinar cuál será el crecimiento del paciente y así poder planificar de forma anticipada el tratamiento a seguir y ofrecer unos resultados estéticos visibles antes de la intervención.

No dudes en consultar con nosotros para estudiar cada caso de forma personalizada con la confianza y profesionalidad de uno de los mejores doctores maxilofaciales de España e internacionalmente, ya que el Doctor Birbe es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona, obtuvo el Premio Extraordinario de Licenciatura en Medicina en 1991, es Doctor en Medicina y Cirugía por la Universida Autónoma de Barcelona “Cum Laude”, especialista en cirugía oral y maxilofacial y el único Cirujano Maxilofacial Diplomado por el American Board of Oral and Maxillofacial Surgery.