CIRUGIA ORTOGNATICA O CIRUGIA DE LA ARMONIA ESQUELETICA FACIAL

Un 20% de la población es susceptible de mejorar su armonía facial a través de la cirugía ortognática o cirugía de la armonía esqulética facial.
Cuando miramos una cara bonita y analizamos que la hace atractiva, existen factores evidentes como unos ojos bonitos, el pelo o la calidad de la piel pero sobre todo la belleza inalterable de una cara se basa en su armonía esquelética facial; esto es, la posición del mentón con respecto a los labios, la posición del maxilar superior, la plataforma que soporta la nariz,  una sonrisa que enseñe los dientes, la proyección de los pómulos, la altura vertical de la cara, la armonía del perfil.
La cirugía ortognática consigue mediante el movimiento del maxilar superior, los pómulos y la mandíbula-mentón la armonía facial inexistente en el paciente, creando así una cara mas atractiva al ser proporcionada en sus dimensiones anteroposterior y vertical.
Cuando una persona presenta una disarmonía facial, el cirujano analiza la cara y la sonrisa del paciente trazando así el plan quirúrgico;
Si la cara presenta un aspecto anormalmente alargado puede ser a causa de un maxilar muy largo (el paciente enseñará mucha encía superior al sonreír, “sonrisa gingival o “sonrisa de caballo”), a causa de un mentón excesivamente largo (el paciente no podrá juntar los labios en reposo) o a causa de una gran mordida abierta (el paciente no puede cerrar la boca porque no le encajan los dientes).
Si la cara presenta un aspecto anormalmente acortado, puede ser a causa de un maxilar muy corto (el paciente no enseñará o enseñará muy poco de sus dientes  superiores al sonreír lo cual es un signo de envejecimiento) o a causa de un mentón muy corto o retruído.
Las caras bellas y armónicas presentan una cierta convexidad en el perfil; una cara plana puede ser a causa de un maxilar retruído o un defecto de pómulos o la suma de ambos.
Una cara prognática nos da la impresión de tener una mandíbula grande o muy avanzada cuando en la mayoría de los casos la mandíbula está en su sitio y es el maxilar superior el que se quedó atrás en el crecimiento dejando un tercio medio facial hundido y sin proyección malar dando a la cara un aspecto prognático.
Una cara retrognática puede ser a causa de una mandíbula pequeña o de un mentón excesivamente pequeño y hacia atrás.
La cirugía maxilofacial ha conseguido gracias a la cirugía ortognática devolver la armonía facial y restaurar la belleza a las caras con disarmonías faciales, y en aquellas personas normales propulsar la belleza exaltando los cánones estéticos de la armonía facial como son unos pómulos poderosos, una nariz bien asentada en la cara, una sonrisa bonita etc.
El cirujano realiza cortes en los huesos (osteotomías) que le permiten mobilizarlos fijándolos después en la posición adecuada mediante miniplacas y tornillos (osteosíntesis); jugando en tres dimensiones los huesos aportan la proyección adecuada y el soporte esquelético a los tejidos blandos.
Muchos pacientes con disarmonías dentofaciales presentan además una oclusión incorrecta (los dientes no encajan al masticar) que a menudo se trata de corregir incorrectamente con ortodoncia durante años, cuando el problema es de base esquelética; si los huesos no están en su sitio, los dientes que se apoyan en el hueso tampoco lo están.
También vemos a menudo pacientes intervenidos de rinoplastias (cirugía de la nariz), liftings u otros procedimientos cosméticos que a pesar de una exitosa cirugía siguen siendo inatractivos porque presentan una disarmonía facial no diagnosticada, susceptible de ser corregida mediante cirugía ortognática. Estos procedimientos cosméticos (rinoplastias, liftings, etc) pueden ser asociados por el cirujano maxilofacial a la cirugía ortognática potenciando así los resultados.
Después del análisis facial, el cirujano realiza una serie de radiografías de la cara-craneo sobre las cuales, mediante una serie de mediciones, (estudio cefalométrico) cuantifica la magnitud de la disarmonía y  planifica los movimientos quirúrgicos, siendo la relación entre dicha planificación y el resultado cosmético exacto.
Dependiendo de la alteración facial se planificará el tipo de cirugía, bien bajo anestesia general o con anestesia local. En muchos casos las intervenciones se realizarán en forma de cirugía mayor ambulatoria (el paciente puede salir del hospital el mismo día de la intervención) y en  el resto la estancia hospitalaria varía entre 1 y 2 días.
Estas intervenciones precisan de tratamiento ortodóncico pre y post quirúrgico que ha de ser realizado por un ortodoncista familiarizado con la cirugía ortognática.
A través de la cirugía ortognática los cirujanos maxilofaciales hemos devuelto la sonrisa y la confianza a muchos pacientes disarmónicos así como restaurado la función masticatoria en los casos con disoclusión.