La cirugía de las deformidades craneofaciales busca recuperar la pérdida de función causada por la deformidad a la vez que lograr una armonía estética en la cara del paciente. El objetivo de este artículo es brevemente revisar la cirugía de:

  • Labio leporino y paladar fisurado
  • Microsomía hemifacial
  • Craneosinostosis
  • Hipertelorismo

Labio leporino y paladar fisurado

El labio leporino puede ser clasificado en completo e incompleto, unilateral o bilateral. Se entiende como corrección primaria la cirugía realizada en primera instancia entre los 3 y 6 meses de edad y la cirugía secundaria, las sucesivas correcciones que se pueden realizar posteriormente durante el crecimiento para lograr una correcta forma y función labial. Los esquemas siguientes simulan la corrección por la técnica del Millard del labio leporino uni y bilateral. Esta es la técnica actualmente más aceptada pues camufla las cicatrices en zonas estéticas como el filtrum labial, a la vez que aporta el máximo de tejido a la columnela nasal, zona deficitaria de tejido. La fisura palatina también puede clasificarse en completa o incompleta. Su corrección suele demorarse hasta los 3-4 años, de forma a no perturbar el crecimiento inicial del paladar. Las técnicas quirúrgicas más frecuentemente utilizada son la palatoplastia de Von Langenbeck (Figura 5.a) o la de Furlow (Figura 5.b).  Una de las complicaciones de la corrección de la fisura palatina es la retracción cicatrizal del paladar creando una incompetencia velofaríngea con voz nasal y dificultades a la deglución. Si este es el caso se debe diagnosticar de forma precisa el punto de incompetencia mediante técnicas de videofluoroscopia, para poder corregir la incompetencia velofaríngea mediante colgajos de pared faríngea.

 

Figura 5.a: Von Langenbeck

Figura 5.b: Furlow

 

 

Microsomía hemifacial

La microsomía hemifacial es una deformidad craneofacial que afecta tanto al esqueleto facial como partes blandas y estructuras neuromusculares derivadas del primer y segundo arco branquial. Típicamente cursa con hipoplasia de la rama ascendente de la mandíbula, cigoma, maxilar y hueso temporal. Causa por lo tanto una deformidad a nivel de la parte lateral de la cara afecta, con desviación del mentón hacia el lado afecto y plano oclusal oblicuo hacia arriba en el lado afecto. Puede acompañarse de micortia y formación incompleta de la ATM.

El objetivo de su tratamiento es remodelar el esqueleto facial para alcanzar una simetría y aumentar las partes blandas deficitarias. Según la cantidad de déficit óseo existente se utiliza una técnica de corrección u otra. En casos leves y moderados (tipos I y II) con rama ascendente mandibular presente, se puede utilizar la distracción ósea como sistema de corrección del problema esquelético. En hipoplasias severas (tipo III) se utiliza un injerto costocondral para reconstruir el cóndilo y la rama ascendente de la mandíbula.

 

 

 

Craneosinostosis:

 

Las craneosinostosis son fusiones prematuras de una o más suturas craneales, tanto a nivel de calota craneal como base craneal. Esta fusión causa un cese del crecimiento en sentido perpendicular a la sutura afecta. Como compensación el crecimiento craneal tiene lugar en  dirección paralela a la sutura afecta. En las craneosinostosis sindrómicas, existe una asociación de anomalías congénitas. Es frecuente encontrar craneosinostosis (habitualmente coronal, como en el síndrome de Crouzon o de Apert) exoftalmos, hipoplasia del tercio medio de la cara y sindactilia en el síndrome de Apert.

Aproximadamente 40% de los pacientes con múltiples suturas afectas y 15 % de los pacientes con una única sutura afecta tienen un aumento de la presión intracraneal. Esto se debe a que el crecimiento del cerebro no se acompaña de un crecimiento del cráneo, con una consiguiente limitación en el volumen intracraneal. La sinostosis más frecuentes es  la sagital (escafocefalia).

Los objetivos del tratamiento quirúrgico son la descompresión del espacio intracraneal y remodelar la bóveda craneal para lograr una forma normal. Para ello existen distintas osteotomías diseñadas como el avance frontoorbitario, el avance en monobloc frontal y mediofacial, Lefort III de avance.

 

 

Figura 6

 

Hipertelorismo:

Se trata de una deformidad con un aumento de la distancia interorbitaria. La distancia interorbitaria normal en adultos es de 28-25mm. En el hipertelorismo esta distancia puede ser superior a 40mm, lo cual hace que la lámina cribiforme puede encontrase en estos casos por debajo del techo de las órbitas. El hipertelorismo se asocia a otras malformaciones congénitas como fisuras faciales medianas o paramedianas, síndrome de Apert o Crouzon, encefaloceles o labio leporino.

Su corrección se lleva a cabo mediante abordajes  intra y extracraneales que permiten la realización de osteotomías circunferenciales alrededor de las orbitas. Completadas las osteotomías se pueden movilizar las órbitas y disminuir su distancia resecando estructures presentes entre las orbitas como las celdas etmoidales y septo nasal. El hipertelorismo limita el crecimiento transversal del maxilar de forma que para su corrección se puede realizar una bipartición facial. Así simultáneamente se corrige el hipertelorismo se expande el maxilar y se nivela el plano oclusal.

 

Hemos hecho una breve revisión a algunas de las cirugías funcionales más frecuentemente realizadas en cirugía cráneo-maxilofacial. El objetivo es que los ortodoncistas y dentistas en general interesados en el tratamiento de estos pacientes conozcan que tipo de alternativas terapéuticas disponemos actualmente para corregir estas alteraciones.

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