Como hemos hablado en blogs anteriores la cirugía ortognática es la cirugia que corrige los huesos de los maxilares, eso nos permite una función excelente y nos ayuda también en un cambio estético positivo.

Si nos remontamos a años anteriores como por ejemplo los años 70 y 80 su técnica era menos precisa que en la actualidad , se sufría un postoperatorio bastante largo y molesto y la manera de fijar los maxilares y estabilizarlos era una incomodidad, sobre todo para el paciente. De aquí viene muchas veces el temor a este tipo de cirugías.

Desde este post Clínica BIRBE te hablará de los cambios mas importantes que han habido en esta intervención, a nivel médico, planificación de los casos, materiales y sobre todo el postoperatorio.

Actualmente en cirugía ortognatica…

Gracias a los avances tecnológicos la planificación es en 3D con unos softwarees específicos. Esto nos permite operar virtualmente, planificar los movimientos en milímetros exactos y una gran ventaja es la de mostrárselo al paciente antes de pasar por quirófano. Hoy en día es una ventaja conocer nuestro esqueleto facial de forma virtual y en tres dimensiones.

Con este avance se garantiza mucha más precisión en la cirugía y por lo tanto más exitosa.

De esta intervención no solo se benefician los pacientes con maloclusión dental, también es una gran opción para pacientes con apnea del sueño, gracias a la cirugía ortognática aumentando la proyección de los maxilares y el mentón si se precisa se aumenta también la vía aérea, permitiendo más paso de aire y elimina las apneas nocturnas.

Se utilizan técnicas mínimamente invasivas como un ultrasonido para realizar las osteotomías de los maxilares.

La ortodoncia imprescindible en estos tratamientos es muy cómoda y estética si lo deseas.

La fijación rígida utilizada ni se palpa ni produce rechazo, son tornillos y miniplacas de titanio.

Tu retorno a tu vida habitual es rápida, ya que al ser poco invasiva la recuperación es más rápida.

Molestias postoperatorias habituales

La inflamación más importante suele durar 2 semanas, esta la controlamos con los antiinflamatorios que el cirujano te pautará, también con la máscara de crioterapia que Clínica BIRBE dispone para sus pacientes.

Congestión nasal la primera semana.

Sensación de hormigueo en los labios que se va recuperando día a día.

Dificultad en la masticación, la primera semana tienes que hacer una dieta líquida y la segunda ya puede ser blanda evitando los alimentos duros.

Si tienes un problema en tus maxilares no esperes, la calidad de vida es importante, no lo dejes ni temas a la intervención, contacta con nosotros para tus dudas, recibirás una visita personalizada por nuestro cirujano el Dr Joan Birbe