La cirugía ortognática, que afecta a los maxilares y la cara, requiere un acto de equilibrio en la técnica anestésica. Limitar la pérdida de sangre, evitar la depresión respiratoria y evitar náuseas y vómitos de para una correct evolución de los. El uso del propofol y de remifentanil va en aumento, ya que pueden satisfacer estas necesidades, sin embargo, los pacientes pueden experimentar posteriormente dolor postoperatorio.

La revista Progreso Anestesia presenta un estudio retrospectivo de 51 pacientes en un centro médico único. Los 21 pacientes tratados con cirugía ortognática en el grupo que recibieron propofol y remifentanilo intravenosos experimentaron significativamente más altas puntuaciones de dolor. Los 30 que recibieron Anestesia en el grupo de comparación, se mantuvieron con los agentes inhalatorios y opioides de acción prolongada.

El remifentanilo está experimentando un mayor uso en la cirugía ortognática, porque su vida media/corta, puede facilitar las condiciones de operación estables, evitando las consecuencias indeseables postoperatorios de la morfina y otros agentes similares. Todavía hay una necesidad de control del dolor en el postoperatorio con opioides de acción más prolongada que conllevan un mayor potencial de efectos adversos.

El estudio se llevó a cabo para asegurar que el logro de mejores condiciones intraoperatorias no fue a expensas de la recuperación de los pacientes. Las variables de comparación incluyó el tiempo de recuperación, la aparición de náuseas y vómitos, las puntuaciones de dolor, la frecuencia cardíaca y la dosis de opioides administradas en las cuatro horas siguientes a la cirugía.

Hubo una tendencia hacia los tiempos de recuperación más cortos en el grupo de propofol y remifentanilo. El tiempo de recuperación media fue de 65 minutos para este grupo y 93 minutos para el grupo de inhalación. Sin embargo, el primer grupo reportaron mayores niveles de dolor en las primeras cuatro horas después de la cirugía. No se encontraron diferencias en los principios de uso postoperatorio de opioides, la frecuencia cardíaca, o náuseas y vómitos.

Con la cirugía maxilofacial, la tasa de complicaciones respiratorias y gastrointestinales pueden ser peligrosos. Mientras que recurrir a medicamentos que pueden reducir estos riesgos conduce a mejores experiencias quirúrgicas, también puede significar un aumento del dolor postoperatorio de los pacientes. Este estudio sirve como primer vistazo a este fenómeno y puede ser el estímulo para futuros estudios controlados.

El texto completo de “El efecto de la técnica anestésica en la recuperación después de la cirugía ortognática: una auditoría retrospectiva“, y otros artículos, Progreso Anestesia, vol.59, N º 2, 2012, están disponibles aquí.

Anesthesia Progresses la publicación oficial de la Sociedad Dental Americana de Anestesiología (ADSA). La revista trimestral dedicada a proveer una mejor comprensión de los avances que se están realizando en la ciencia del control del dolor y la ansiedad en odontología. La revista invita a la presentación de artículos de revisión, informes sobre las técnicas, informes de casos clínicos y resúmenes de conferencias. Para obtener más información acerca de la ADSA, puede hacer clic aquí.

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