ANALISIS FACIAL

En la última mitad del siglo XX el análisis y el plan tratamiento en ortodoncia quirúrgica estaba basado principalmente en registros estáticos: fotografías clínicas, modelos y radiografías. El enfoque del tratamiento se decidía según las normas cefalométricas pero basándonos en esta información dejamos de lado las relaciones dinámicas entre los huesos y tejidos blandos. Era una planificación centrífuga: primero oclusión dental y después planificación de la cara.  Los huesos suelen ser bastante estables después de la adolescencia pero los tejidos blandos son más subjetivos de medir y sufren cambios con el paso del tiempo. La cefalometría nos puede acercar a un plan de tratamiento pero sólo como un punto en un análisis multidisciplinar. Para realizar un correcto plan de tratamiento de ortodoncia quirúrgica y cirugía ortognática se propone empezar analizando la forma de la cara, los tejidos blandos y los huesos junto con la dentición. Los registros que se utilizan para hacer un buen análisis facial  incluyen fotografías y grabaciones en video. Haciendo un análisis sistemático de todos los componentes faciales de manera estática y dinámica  podremos ver donde esta el problema y encontrar la mejor manera de solucionarlo. Es la planificación centrípeta actual. Partiendo de qué cambios faciales son más adecuados en un determinado paciente, dando por hecho que la oclusión será ideal y que mejoraremos la vía aérea, definieremos los movimientos a realizar en la cirugía ortognática, independientemente de las normas cefalométricas.